Cuetzalan

Perteneció al totonacapán, región que se sitúa en el norte del Estado de Veracruz y se conformó originalmente en torno a la ciudad prehispánica de El Tajín, posteriormente, en la época colonial y hasta la actualidad, en torno a la ciudad de Papantla. Fundada en el año 200 a.c. por los totonacos, cuyos vestigios aún se conservan en la zona arqueológica de Yohualichán, correspondiente al municipio de Cuetzalan.

 

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En 1522 fue sometida por los españoles y evangelizada por los frailes franciscanos. En 1547 fue considerada como un centro de actividades sociales, económicas y comerciales importante, por lo que se le dio el nombre de San Francisco Cuetzalan.

Decir que Cuetzalan es un Pueblo Mágico es quedarse lejos de la verdadera esencia de esta ciudad. Cuetzalan es la cuna de la magia, del misterio, de lo espiritual, de lo asombroso.

Sus sinuosas calles empedradas suben y bajan tratando de sacudirse la neblina que desde la carretera y el monte llega sorpresivamente y cubre todo de un fino manto que apenas deja descifrar el contorno de la ciudad.

Sus pobladores aún conservan las tradiciones de sus antepasados, sus coloridas vestimentas y el tradicional día de mercado. Los domingos la actividad económica transforma al pueblo por completo. Desde las 4 de la madrugada llegan camiones con las mercancías que se se venderán en las calles de prácticamente todo el pueblo, llenándolo de color, aromas, sabores y alegrías.

Cuetzalan es el centro de una zona llena de aventura, cultura, historia y tradiciones, es una rica mezcla de atractivos prehispánicos y coloniales. Cuetzalan es Quetzalan, que significa «lugar en donde abundan los quetzales»

 

Visiones de cristal

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Aquí voy de nuevo, tengo visiones de cristal.
Las guardo unicamente para mí, soy sólo yo…
¿Quién quiere envolverte en tus sueños y te quiere vender?
Sueños de soledad, como el latido de un corazón que te vuelve loco
en la tranquilidad de recordar lo que tenías y lo que perdiste, lo que tenías y lo que perdiste …*

 

 

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*Dreams

Fleetwood Mac

 

En la vida verás un gran abismo

Esfera Mística

Cuentan las leyendas que algunas tribus de indios americanos recibían este consejo cuando estaban a punto de arrancar su iniciación:

“Cuando avances en la vida verás un gran abismo. Salta. No es tan ancho como crees”

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Tiempo de jugar con la luz…

Esperaba una noche llena de relámpagos, me preparé en el balcón de mi habitación en el Raintree’s Club Regina de Puerto Vallarta, México, justo como la noche anterior, esta vez no hubo suerte ni relámpagos, sólo lluvia, mucha agua en la obscura noche.

Así que decidí jugar con la cámara y hacer imágenes de larga exposición. Nada de Photoshop o fotomontajes. Sólo mi cámara con el obturador abierto por periodos de 10 segundos en promedio y mis manos haciendo bailar a mi cámara sin una coreografía premeditada, era momento de divertirse, tiempo de jugar con la luz…, siempre es una cuestión de jugar con la luz.

Una noche de luz y sonido en el Pacífico

El Pacífico es cubierto por la noche, las nubes en el horizonte son el telón del espectáculo de luz y sonido que la obscuridad nos prepara, que la naturaleza, hoy, con toda su potencia y esplendor, nos recordará que no poseemos este planeta como una turba de pretenciosos así lo cree.

Con el primer destello rompiendo la negritud de la noche y segundos después el estruendoso sonido, me queda claro que no hay nada que viaje más rápido en éste multiverso que la luz.

La función empezó, la sinfonía es potente y me invita a recogerme, contemplar y disfrutar. Nada lo supera, sólo los ignorantes sienten miedo ante ésta majestuosidad, yo le brindo mi respeto y agradecimiento al creador y me dispongo a contemplar.

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Camino a Cuetzalan

Sin duda alguna los estímulos que recibimos del exterior modifican, querámoslo o no, nuestro estado de ánimo.

La bruma me transporta lejos de mi cotidianidad, de mi mundo habitual.  En un ambiente así, de pronto me transporto a Inglaterra y claro, es lo que me índica mi bagaje cultural: neblina igual a foggy London.

Aunque este fenómeno es muy común en muchas regiones del planeta con las condiciones de humedad y temperatura precisas para que ésto suceda, incluso en México, en Cuetzalan, por ejemplo. Lugar en donde me tocó vivir la sensación de misterio que provocan éstas nubes bajas, obscuras como cajas, cantaría Silvio.

Todo es gris, a penas distinguible… ¿justo como la realidad?

El ambiente envuelto por un finísimo manto conformado por diminutas gotas despierta mi nostalgia de sensaciones inciertas y de alguna manera latentes en mi memoria.

Amores malogrados, viajes inconclusos, encuentros postergados, sabores y aromas que se esfuman, realidades imposibles, sueños por realizar…

Ir por la carretera y notar curva a curva como se espesa más y más ese banco de bruma y sentir como se me va encogiendo el corazón…

La neblina, de alguna manera u otra, contrae mi cuerpo, pausa mi respiración, nubla mi conciencia y me deja en un estado de ensoñación total…

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Pájaros

With the birds I’ll share this lonely viewin

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Desde hace más de veinte años que salió a la venta “Californication“, el álbum que les dio un segundo aire a los Red Hot Chilli Peppers, la frase con la que inicio ésta publicación, es el eje central y coro de “Scar Tissue“, el tercer corte de 15 pistas de ésta gran producción, desde entonces, mi forma de ver a los pajarracos cambió radicalmente.

Desde niño hubo aves en mi casa, mi padre las cuidaba y alimentaba, eran unas de las incontables cosas que me valían una reverenda madre, quizás hasta que vi la película de Hitchcock, que les empecé a considerar como parte esencial de la creación divina, vamos, es posible que por esas épocas empezara a tener, si, tardíamente lo confieso, conciencia.

En fechas mas recientes, la rola “I like birds”  de Eels, me hizo volver los ojos una vez más a esos seres alados que me hacen viajar con su vuelos y sus cantos, ésos avechuchos que éste año se han puesto justo ahí, frente a mi, en el preciso instante en el que estoy dispuesto a hacer click con mi cámara, o en esos momentos que me surge desde las entrañas la imperiosa necesidad de fotografiar todo lo que me rodea y aparecen ahí, como motivo perfecto para encuadrar y terminar en el sensor de mi cámara dibujando intrincadas formaciones de pixeles, tan intrincadas como sus vuelos erráticos que hacen difícil de adivinar la trayectoria que seguirán y poderlos acosar con mi lente.

Hoy me despertaron, me pidieron que los retratara, posaron y bailaron para mi, volaron despejando los fantasmas de la noche, me hicieron correr desnudo escaleras abajo por mi cámara, subir de vuelta y salir a la ventana, me hicieron la mañana, me hicieron el día, me hicieron escribir y publicar ésto…

 

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