Incierto pasado…

Coincidencia o causalidad. Empiezan a desfilar nombres que hace años no escuchaba y que algo me quieren decir, sugerencias de amistad de Facebook, relaciones de amigos recién contactados, parecieran como voces que gritan “¿en dónde te has metido?”

Empiezan a resonar sin sentido, sin un sentido claro aún. Un pasado caduco se hace presente, nombres que sólo son profunda huella de una sensación ahora en desuso, acechan con tal fuerza que parece que ese extraño pasado viene a rescatarme de las certezas del presente…

Tantos años de muy atrás que aguardan agolpados, alborotados, indefinidos. Existen otros tiempos que se niegan a aparecer. Y sin embargo hay algunos nombres que significan, que algo significaron y vienen a por mi…

L. Concheiro, cómo es qué no te recuerdo y tu nombre me suena y resuena… te recuerdo como alguien familiar, aunque no tan cercano, ¿o si? Y bueno, en todo caso, no eres el único. Como los tan cotidianos y tan extraños Alejandro y su hermano, que no son los que eran …¿o si? Ana Luisa, ahora tu cara no la asocio con ese rostro del pasado que, incluso, ya se desdibujó… Carlos P, eres un auténtico fantasma, difícil de ubicar en cualquier línea de tiempo…

Georgina A. ¿y tú en dónde estas, porqué no apareces?  ¿Tu apellido si era A.? Ya no lo se, la única certeza es que a uno de tus hermanos que jugaba conmigo en Pumitas UNAM y al que le decíamos el Querubín, nació el 31 de diciembre del 62 en el Hospital de Las Américas, compañero de cuna de mi prima Marité. Un treinta y uno de diciembre que mil novecientos nomeacuerdo, con el pretexto de felicitarlo, te fui a buscar, fue la última vez que te vi. Sospecho…

Tanta casualidad que termina por desintegrarse con el tiempo, como tela que se rasga y se carcome, ahora sólo desencuentros… ¿o sólo son olvidos?

Hay otras historias que omito recordar. Y evocaciones que se olvidan de mi…  y sin embargo todo es una cuestión de nombres sin rostro y rostros que un día fueron tan familiares como el apodo que no regresa… jugarretas de mi memoria.

Hay un halo de clandestinidad en todo esto, lo intuyo… pero, era furtivo antes o lo soy ahora?

Y como si todo ese pasado incierto me definiera, ahora no se ni quien soy, …¿quien demonios fui?

No se si lo quiero recordar, por hoy, no lo quiero saber… aunque …deseo, si, deseo que ese pasado olvidado regrese y me sorprenda!

 

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