Alicia en el centro del reflejo

Introspección

 

Sabía de la vieja creencia de que, al estar entre dos espejos paralelos y observarse por un largo período, podría encontrarse con el diablo. Sin embargo ella entendía que, en todo caso, lo que descubriría serían sus propios demonios. Dispuso las dos superficies reflectantes a sus costados y empezó a observar los múltiples reflejos de su ser en ambas caras reflejantes.

 

Ella quería entender, en lo que la rodeaba, esa distinción que le daba la calidad de persona y que la hacía igual a sus semejantes. A esos entes que existen como idénticos a ella misma en el tiempo y en el espacio. Su objetivo era escudriñar una noción del ser en sí misma, más allá de la identidad como tal.

 

Poco a poco se fue concentrando en las figuras, aparentemente mas lejanas y apenas definidas, en las que difícilmente se reconocía. Esas eran las imágenes que buscaba, su yo desconocido, al menos para ella misma, trato de contemplarse durante largo tiempo pero al más mínimo movimiento de su cuerpo, sus múltiples yo, danzaban en un baile tan perfectamente sincronizado que ni la mejor compañía de ballet ruso lograría coreografiar.

 

Esa transformación de cuerpos al infinito, que los espejos le mostraban y que reducían sus dimensiones al alejarse con una proporción perfecta, le hizo recordar sus clases de geometría en la secundaria, en particular sobre la homotecia, trato de entenderlo pero era difícil comprender, sobre todo por que demasiadas visiones empezaban a generarse en su mente, provocadas por las oleadas de reflejos, a ratos indefinidos, ante ella. Peses y aves de Escher le nublaron la vista, sus estructuras ambivalentes se mezclaban con su yo proyectado al infinito y luchaba por verse, por encontrarse, por escudriñarse y reconocerse en esa que por destellos, por miles de ellos, le resultaba en ocasiones, tan ajena.

 

La multiplicidad de reflejos empezó a serle extraño, ya no se miraba, ya no era ella. Su yo se cosificó. Era un objeto mas y dada su infinita cantidad, la de sus yo objeto, les empezó a restar importancia, se devaluaron, tal como sucede en la ley de la oferta y la demanda. En la medida en que ella se parecía mas a lo contrario de su ser, mas borrosa se tornaba. Esto la inquietó al grado de hacerla creer que sus demonios en verdad empezaban a aparecer, que esa vieja creencia era real. Sus monstruos habían ahuyentado las palomas de Escher, sus peses se habían perdido en el oceano de imágenes y destellos reflejados por ambos espejos.

 

Y así, al inicio de un trayecto desquiciante, surgió un atisbo, como suceden las iluminaciones. Sus oídos se inundaron de sonidos indefinidos, armónicos y cadenciosos pero inescrutables, se llenó de paz. Se le nubló la vista y al ritmo de la cadencia de lo que escuchaba, en el centro de esa visión borrosa, surgió ella y se recorrió con la mirada, con calma, sin prisa. Se vio en el centro de sus múltiples yo. Sin tratar de responderse quien era, de donde venía, a dónde iría, cuál era su papel en la vida y cuál era el sentido de la existencia, decidió aceptarse tal cual, sin mayor cuestionamiento. Entendió que todo eso lo sabría, en otro tiempo, en otro plano, en otro momento, en otro espacio…

 

 

Publicado originalmente en la entrega de mayo de 2018 de la Revista .925 Artes y Diseño de la Facultad de Artes y Diseño plantel Taxco

 

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Estado onírico

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El sueño es un terreno rico y fértil, ahí cabalgan nuestros deseos, nuestros miedos y nuestras fantasías, es el espacio en donde nos liberamos de la razón y de las incertidumbres de cada día.
Avisos, consejos, premoniciones, atraviesan cada noche por el portal de lo tangible hacia la nada, para llegar, inesperados, a influir en nuestra conciencia.
El subconsciente habla un lenguaje difícil, simbólico, por lo que, los irredentos, precisan interpretar.
Se ha de adiestrar gradualmente la conciencia para permitirle, al estado onírico nocturno, desboque su libre albedrío, no expulsarlo para que emancipado, se manifieste en los sueños.

 

Una noche en Chichén…

La bóveda maya de luna, música, efectos especiales y misticismo te envuelve en una noche mágica.

Una de las nuevas maravillas de mundo, con el sello de los antiguos espí­ritus mayas…

 

Walk of fame, Hollywood Boulevard, Los Angeles, Ca.

Crecemos y nos acompañan a cada paso, por un buen trecho, con esos que sin conocernos nos dejan huella, algunos una muy profunda. Idolatramos a algunos y hasta culto les rendimos. Sus vidas, sus historias, su quehacer y su fama nos las vamos apropiando, hasta que llega a brotar esa sensación de cercanía, de intimidad, de familia. Algunos otros pasan sin pena ni gloria para muchos. Son ellos, los famosos que nos entretienen en los medios, en el cine, en la radio. Son la farándula del país al norte del Río Bravo, algunos, los menos, son de acá o del otro lado del charco, de los dos charcos.

 

 

El Valle de los Cirios

El “Valle de los Cirios” es un Área de Protección de Flora y Fauna ubicada en el municipio de Ensenada, en el estado de Baja California, México. Este sitio fue declarado como área natural protegida el 2 de junio de 1980. Con sus 2’521,776 hectáreas, es el Área de Protección de Flora y Fauna más grande de México, la segunda área natural protegida de México por extensión total sólo por detrás de El Vizcaíno, pero la más grande en extensión terrestre, así como una de las áreas naturales protegidas más grandes del mundo.

Se caracteriza por sus paisajes desérticos y matorrales asociados a grandes núcleos de cirios. Es un área con una gran conservación e integridad, definida por su alto nivel endémico, que incluye concentraciones abundantes de cactáceas, reptiles y mamíferos grandes. El Valle de los Cirios se encuentra desde 2004 dentro de la Lista Indicativa de México, para ser nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad.

 

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Eva tomando el sol…

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Eva Tomando El Sol

Joaquín Sabina

Todo empezó cuando aquella serpiente
Me trajo una manzana y dijo prueba
Yo me llamaba Adán
Seguramente tú te llamabas Eva
Vivíamos de scuoters en un piso
Abandonado de Moratalaz
Si no has estado allí
No has visto el paraíso terrenal
Cogimos un colchón de una basura
Dos sillas y una mesa con tres patas
Mientras yo emborronaba partituras
Tu freías las patatas
Plantamos cañamones de ketama
Y un tiesto nos creció ante el ventanal
Con una rama de árbol
De la ciencia del bien y del mal
A Eva le gustaba estar morena
Y se tumbaba cada tarde al sol
Nadie vio nunca una sirena
Tan desnuda en un balcón
Pronto en cada ventana hubo un marido
A la hora en que montaba el show mi chica
Aunque en la tele diera en diferido
El Real Madrid – Benfica
Un día la víbora del entresuelo
En trance a su consorte sorprendió
Formó un revuelo y telefoneó al 092
Y como no teníamos apellidos
Ni hojas de parra, ni un tío concejal
Ni más Dios que Cupido
No sirvió de nada protestar
Eva tomando el sol, bendito descontrol
Besos, cebolla y pan, que más quieres Adán
Un juez que se creía Dios dispuso
Que precintara un guardia nuestro piso
No quedan plazas para dos intrusos en el paraíso
Estábamos sobre el colchón desnudos
Jugando a nuestro juego favorito
Al ver entrar la pasma
Eva no pudo sofocar un grito
A golpes la bajó por la escalera
Un ángel disfrazado de alguacil
Sin importarle un pijo
Que estuviera encinta de Caín
Hoy Eva vende en un supermercado
Manzanas del pecado original
Yo canto en la calle Preciados
Todos me llaman Adán
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