El discreto encanto de caminar sobre hojas secas

Esta temporada, con reminisencias de un otoño tardío, me brinda uno de los mayores placeres del año, el discreto encanto de caminar sobre hojas secas y sentir y escucharlas crujir bajo mis pies, indiscutiblemente este gozo es incomparable cuando caminas por un bosque frondoso de altos árboles, pero en la ciudad tiene su particular encanto, muy temprano de mañana antes del trajín cotidiano propio de las urbes, o por la noche, tarde cuando todo mundo ya se guardó.

Me gusta caminar despacio, pisarlas con calma, entre más abarque con la planta de mi pie, mejor. A veces corro, otras brinco como chamaco feliz sobre un charco salpicando el agua, de vez en vez sólo arrastro los pies, en ocasiones camino en círculos y dibujo con ellas intrincadas trayectorias, sea como sea que me las encuentre, siempre hay algo que espontáneamente mi impulso hará para que mi alma disfrute con ellas, sobre ellas…

Sólo se que…

Todas las certezas de mi juventud se van disipando una a una con los años, ahora sólo sé, como el filósofo dijera, que no sé nada. Supertramp, de mis épocas de sabio, así lo cantaba:

When I was young, it seemed that life was so wonderful,
a miracle, oh it was beautiful, magical…

There are times when all the world’s asleep,
the questions run too deep
for such a simple man.
Won’t you please, please tell me what I’ve learned
I know it sounds absurd
but please tell me who I am…

 

 

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Supertramp

The Logical Song

When I was young, it seemed that life was so wonderful,
A miracle, oh it was beautiful, magical.
And all the birds in the trees, well they’d be singing so happily,
Joyfully, playfully watching me.
But then they send me away to teach me how to be sensible,
Logical, responsible, practical.
And they showed me a world where I could be so dependable,
Clinical, intellectual, cynical.There are times when all the world’s asleep,
The questions run too deep
For such a simple man.
Won’t you please, please tell me what we’ve learned
I know it sounds absurd
But please tell me who I am.Now watch what you say or they’ll be calling you a radical,
Liberal, fanatical, criminal.
Won’t you sign up your name, we’d like to feel you’re
Acceptable, respectable, presentable, a vegetable!At night, when all the world’s asleep,
The questions run so deep
For such a simple man.
Won’t you please, please tell me what we’ve learned
I know it sounds absurd
But please tell me who I am…
Songwriters: DAVIES, RICHARD / HODGSON, ROGER
The Logical Song lyrics © Universal Music Publishing Group

Zona muerta

 

 

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Son las 9:50 p.m. y salgo a comprar unos cigarros. Cierro la puerta de casa y caigo en cuenta de que unos segundos antes, justo al estar a unos pasos de salir a la calle, se empezó a gestar esta sensación. El silencio es casi absoluto, escucho con una claridad nunca antes experimentada el crujir de las hoja secas bajo mis pasos, cada uno después del otro, claros y calmos, pausados y constantes en medio de una nada con sombras de la noche. El silencio empieza a adquirir una dimensión extraordinaria, una presencia importante, me acompaña y me conforta. Sólo el silencio y mis pasos. Extraño. La idea de ser el único ser vivo sobre el planeta cruza por mi mente, el sonido de mi respiración me da una certeza, estoy vivo, no soy yo un muerto más deambulando en el limbo, penando por esta obscura calle. Sonrío. Al acercarme a una avenida transitada el ruido habitual de esta me regresa pesadamente a la realidad. Llego al Oxxo y pago mis Camel 14. Salgo desandando mis pasos camino a casa. Al aproximarme una vez más a ese punto sereno, de penumbras danzantes, vuelve con mayor fuerza la misma sensación, la misma reconfortante sensación de flotar en el vacío, el portal se abre e ingreso en la zona muda, en la zona muerta. Este mundo, en este infinito instante, sólo lo habito yo.

 

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Homenaje insensato

¿Cómo era el mundo hace un siglo?

Para eso ahora hay información de sobra, pero, mejor planteado y quizás sea más difícil de saber, ¿cómo pensaba y se sentía la gente en esa época?

Ojalá se me hubiera ocurrido esa pregunta cuando aún te tenía y hubiera sido maravilloso saberlo por ti, aunque en ese entonces todavía no tenía esta visión tan desoladora como la tengo ahora por lo que esa duda no me hubiera surgido.

Hoy cumplirías cien años, he pensado en eso todo el día y lo único que atino a escribir son estas insensatas líneas, me tranquiliza saber que no me guardé nada. Si lamento no tenerte tan presente en mi memoria de cuando fui un niño, pero de adulto te disfruté tanto, en verdad tanto que te recuerdo cada vez con más amor y con más desespero.

Se me dibuja una enorme sonrisa en la cara cuando reconstruyo en mi cabeza como reventábamos, tu y yo, con esas interminables y bizarras discusiones sobre la vida y la política, esas primeras jugadas de dominó, si esas en las que la pasábamos con Luis, Adrián y Nacho, sólo los Robledas, vaya noches de jugada tan memorables en las que nunca terminábamos una partida o bien por los alegatos o porque tu o yo, invariablemente, nos quedábamos dormidos sobre la mesa, como viendo las fichas y mis hermanos apresurando nuestro turno, suponiendo que pensábamos la tirada… -jajaja, no paro de reír- cómo olvidarlas?

Con una de las cosas que mas me gusta soñar es con esos viajes eternos por las caminos de dos carriles de hace décadas en este país y los ratos en los que me platicabas tus historias de vida, aprendí contigo tantas cosas en esos trayectos como a manejar en carretera e invariablemente cada que recorro una tu recuerdo aparece en mi mente, incluso en ocasiones, cuando voy manejando, me sorprendo adoptando ciertas posiciones corporales que son completamente tuyas.

También me acuerdo de…, de tantas y tantas cosas que se que te llevaré conmigo toda la vida, me siento tan afortunado de ser tu hijo que doy gracias a Dios cada mañana. Hoy, a cien años de que naciste, sólo quiero que sepas cuanto te honro, cuanto te agradezco y cuanto te amo.

Tengo tan adentro los valores que me enseñaste, a pesar de que en estos tiempos tan inciertos son difíciles de seguir, decirte que son los mismos con los que educo a mis hijos, no podría enseñarles algo diferente, espero hacerlo tan bien como tú, espero que estés orgulloso de mi a pesar de que aún no se como hacer tantas cosas como tu, como jugar dominó, por mencionar sólo esa. Dejaste un estándar muy difícil de superar. Siempre estaré en deuda contigo, tú sabes por que lo digo. Te sigo necesitando tanto, pero eso, también, tú ya lo sabes…

Luis Ignacio Eugenio Robleda Cevallos, hoy y siempre te abrazo Papá.

No lo sé…

10

 

 

-No lo sé.

Me respondió.

Giró su cabeza en la misma dirección que su cuerpo, que ya me daba la espalda… y no la volví a ver.

Delilah

U&K37

 

 

Le dije -hagamos lo de siempre, abro otra de tinto y que se nos una Delilah-

Al caer la aguja de la tornamesa sobre el acetato, alcancé a oír ese particular sonido que hacía su falda de lana al deslizarse hacia abajo sobre sus medias de seda…

Nunca más supe de ella, hoy, algunos años después, no recuerdo que fue lo que sucedió, en mi mente y en mi paladar vaga como fantasma ese rancio sabor del Chianti Riserva di Castello di Monsanto que no he vuelto a probar.

Las notas de Delilah me alcanzan desde la trompeta de Clifford Brown cada noche de jueves y me acompañan por las solitarias y obscuras calles de esta húmeda e inhóspita ciudad…

 

Solía ser en jueves…

Botella

Esa noche, como cada noche de jueves que recordaba desde que llegué a esa húmeda ciudad, hace ya no se cuanto tiempo, descorché una de tinto y antes de apurar el resto de las copas, nuestros cuerpos se perdieron en una interminable danza, una suerte de lucha corografiada por todos los rincones de la habitación, en la que cada uno hacía su parte sincronizada y precisamente, era un número ya muy ensayado, una pieza ya muy bailada. Como nunca antes, tenía la extraña sensación de observar aquella épica escena desde el sillón junto a la ventana, por la que se colaban luces rojas y azules del letrero callejero de neón que no cesaba de prender y apagar al ritmo de la pausada cadencia de la música que subía desde el club de jazz en la esquina de la calle, la trompeta de Chet Baker y su Almost Blue sonaba como si fuera el preludio compuesto para la despedida de esa media noche, en la que ninguno de los dos intuíamos que esta vez no sería un hasta luego…

 

Me va a joder la vida

Me canta un rato, come y me cuenta un cuento.

Me mira extrañada y se marcha.

Me va a joder la vida el día que deje de venir.

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Gloria -Patti Smith-

They’re singing, jesus died for somebody’s sins but not mine.

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Jesus died for somebody’s sins but not mine
Meltin’ in a pot of thieves
Wild card up my sleeve
Thick heart of stone
My sins my own
They belong to me, me

People say ‘beware!’
But I don’t care
The words are just
Rules and regulations to me, me

I-i walk in a room, you know I look so proud
I’m movin’ in this here atmosphere, well, anything’s allowed
And I go to this here party and I just get bored
Until I look out the window, see a sweet young thing
Humpin’ on the parking meter, leanin’ on the parking meter
Oh, she looks so good, oh, she looks so fine
And I got this crazy feeling and then I’m gonna ah-ah make her mine
Ooh I’ll put my spell on her

Here she comes
Walkin’ down the street
Here she comes
Comin’ through my door
Here she comes
Crawlin’ up my stair
Here she comes
Waltzin’ through the hall
In a pretty red dress
And oh, she looks so good, oh, she looks so fine
And I got this crazy feeling that I’m gonna ah-ah make her mine

And then I hear this knockin’ on my door
Hear this knockin’ on my door
And I look up into the big tower clock
And say, ‘oh my God here’s midnight!’
And my baby is walkin’ through the door
Leanin’ on my couch she whispers to me and I take the big plunge
And oh, she was so good and oh, she was so fine
And I’m gonna tell the world that I just ah-ah made her mine

And I said darling, tell me your name, she told me her name
She whispered to me, she told me her name
And her name is, and her name is, and her name is, and her name is g-l-o-r-i-a
G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria
G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria

I was at the stadium
There were twenty thousand girls called their names out to me
Marie and ruth but to tell you the truth
I didn’t hear them I didn’t see
I let my eyes rise to the big tower clock
And I heard those bells chimin’ in my heart
Going ding dong ding dong ding dong ding dong.
Ding dong ding dong ding dong ding dong
Counting the time, then you came to my room
And you whispered to me and we took the big plunge
And oh. you were so good, oh, you were so fine
And I gotta tell the world that I make her mine make her mine
Make her mine make her mine make her mine make her mine

G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria,
G-l-o-r-i-a gloria

And the tower bells chime, ‘ding dong’ they chime
They’re singing, ‘jesus died for somebody’s sins but not mine.’

Gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a,
Gloria g-l-o-r-i-a, g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria
G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria,
G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria,
G-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria g-l-o-r-i-a gloria .

El crimen de Pitol

Con la nota final de «La lista no pretende ser exhaustiva…» el escritor Sergio Pitol nos entrega una mal lograda reseña de lo que es la Novela Policiaca. Nos da una escueta semblanza desde lo que él considera su aparición hasta tiempos más cercanos y menciona, tan sólo, a los que él considera los mas importantes representantes del género. Es un crimen inocultable, dejar de lado a Georges Simenon, Andreu Martín o Chester Himes, por mencionar sólo a algunas de su omisiones tan notorias e importantes y en su lugar enlistar y ensalsar a Agatha Christie, …ha lugar! exclamaría un fiscal.

El misterio se acrecenta al adentrarnos en el texto y no encotrar ni por asomo a Rafael Bernal y su Complot Mongol y manipular la historia refiriendo la floja novela del buen narrador Jorge Ibargüengoytia Dos crímenes como la primera del género en nuestro país. Imperdonable, de cadena perpetua. Pero su delito no queda ahí, deja de lado a Paco Ignacio Taibo II quien es ganador de por lo menos tres premios Dashiell Hammett en la Semana negra de Gijón, festival internacional de novela de este obscura cromatología que se celebra anualmente en esa ciudad española y que además, en un esfuerzo por difundir este tipo de publicaciones Taibo II es fundador junto con otros escritores del orbe. Esta violación si lo hace merecedor de la pena de muerte, al menos como columnista.

No contento con esas fechorías, Pitol nos oculta evidencias al no proporcionar un retrato hablado del estado actual de la categoría e ignora inpunemente a Haruki Murakami y su Tokio Blues en el plano internacional y a Élmer Mendoza con ya varias buenas historias como Efecto Tequila, con la que fue finalista en 2005 en el anteriormente mencionado Premio Dashiell Hammett, entre las plumas nacionales.

Así, el crimen de Sergio Pitol, deseando que no quede sin castigo o por lo menos que alguien nos aclare esta serie de párrafos desafortunados, que voluntaria o involuntariamente escritos por este señor, nos ofrece un panorama distorcionado de la realidad. Ojalá que por lo menos algún día lo resuelva PIT II y su entrañable personaje Olga Lavanderos, o en su defecto el eficiente detective Belascoarán Shayne en alguna entrega futura de esta saga.

Para mayor referencia, léase la susodicha colaboración de Pitol en La Jornada: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2013/05/05/105510374-la-novela-policial